wtorek, 15 stycznia 2019

La aclaración

¿Ya se ha despertado?

Preguntó una niña pequeña de más o menos once años, entrando a mi casa por la puerta.
- Me dijeron que esperase para que usted se despierte, aquí, en ese banco, justo al lado de su puerta. También me dijeron, que cuando usted llame muy fuerte por ayuda, debiera entrar y...

Espera, espera, espera. ¿Dijeron? ¿Quien? 

La pregunté sorprendido.

Mi madre y señor Kowalczyk y señora Kowalczyk y señora Krysia de la tienda también...

No podía imaginarme por qué tanta gente le ha dicho eso e iba preguntarla, ya abriendo mi boca.
(https://media.istockphoto.com/vectors/question-mark-drawing-vector-id638647924)

...que usted se espere un momento, todavía no le he dicho todos...

Es que también me lo dijo Adam, el cual todo el mundo sabe, que está enamorado de Alina, pero Alina se va a casar con Julian, pero mi madre dice, que ella prefiere a Adam, pero a pesar de esto está prometida a Julian, porque él tiene mucho dinero y no es tan patoso como Adam, entonces les gusta más a los padres de Alina porque para ellos sería mejor yerno que Adam. Y yo creo, que a Alina también le gusta el dinero de Julian, pero de verdad quiere a Adam con un amor mutual...

¿Que? ¡Me he perdido al principio!

...y encima del todo está Celina, la hermana de Alina - seguía la niña - que siempre está muy celosa de su hermana pequeña y, como dice mi mamá, adrede quiere enamorarle a Julian de ella. ¡Que tontos son los adultos!

No se puede negar... pero bueno, por favor, ¡Dime, por fin, ¿por qué tanta gente te ha dicho que me espararas esta mañana?!

Pues... todos estuvieron preocupados por usted. Es que todos salieron de sus casas anoche, que todavía no era muy tarde cuando usted volvía a casa con ayuda de don Kowalczyk. Cantaba tan fuerte, que todos querían saber lo que estaba pasando y por eso salieron.
(https://st2.depositphotos.com/4790381/8068/v/950/depositphotos_80686076-stock-illustration-notes-on-the-stave.jpg)

Y en aquel momento, como yo también estaba en la calle con mi mamá, me han dicho que vaya a su casa por la mañana, que todos tienen sus tareas y deberes sino yo.     

Dios de mi vida, que vergüenza...

También me dijeron, que si usted llamase a por un medico, tenía que decirle, que no hace falta y tenía que darle esto - dijo la niña sacando una jarra del bolso de cuero. 
Fue una jarra de pepinillos, pero sin los pepinillos dentro. Solo fue el jugo.

Ya... está muy bueno para la resaca del quinze. Pasamelo, por favor. 

Cogí la jarra, la abrí y aunque no olía muy bien, bebí cuatro tragos. Seguramente parecía muy gracioso con la cara que puse, porque el jugo fue muy acído y salado. Pero al fin y al cabo, sentí un poco de alivio.     

    

Brak komentarzy:

Prześlij komentarz